"Ningún país en tiempos modernos ha
reducido de manera sustancial la pobreza
en ausencia de aumentos masivos en el
uso de energía, y los países con ingresos
más altos y mayores índices de desarrollo
humano también tienden a ser aquellos
con un consumo más elevado de energía."
Reporte de la ONU sobre Bioenergía, Abril 2007
Impulsando el Planeta: Biocombustibles y Energía Renovable
Los biocombustibles son carburantes de origen vegetal no fósil, y, por lo tanto son renovables. Es energía solar capturada a través de la fotosíntesis y convertida en energía química que puede ser utilizada en motores de combustión interna.
La Unión Europea en reciente legislación considera biocombustibles los siguientes: Bioetanol, biodiésel (éster metílico producido a partir de un aceite vegetal o animal de calidad similar al gasóleo), biogás, biometanol, biodimetiléter, bioETBE (etil ter-butil éter), bioMTBE (metil ter-butil éter): , biocarburantes sintéticos, biohidrógeno, aceite vegetal puro: obtenido a partir de plantas oleaginosas mediante presión, extracción o procedimientos comparables, crudo o refinado, pero sin modificación química, todo a partir de biomasa.
Es importante notar aqui que el bioetanol es el producto de mayor presencia en el mundo y alrededor del 95% de la producción mundial del mismo proviene de Brasil y EEUU. Mientras Brasil produce a partir de caña de azúcar, a través de un programa impulsado en los años 70 por el gobierno para reducir la dependencia del país sudamericano del petróleo, los EEUU procesan mayormente maíz para su producción de bioetanol.
La Unión Europea por otra parte es el mayor productor mundial de biodiesel, que generalmente es considerado más eficiente en términos de energía que el bioetanol, y usa considerablemente más biodiesel que bioetanol. Una directiva reciente mandata el uso de un 5.75% de biocombustibles del total utilizado para el transporte terrestre en la UE, con miras a aumentar hasta un 20% para el 2020.
En los últimos años, ha venido creciendo la polémica alrededor de la producción de bioetanol y su relación con el encarecimiento de los alimentos a nivel mundial. Esta controversia ha afectado también a otros biocombustibles como es el caso del biodiesel y una de sus fuentes principales: la soya.
Sin embargo, en medio de todo lo que se dice alrededor de este tema, es importante no perder la objetividad en el análisis de las ventajas y desventajas de la producción y uso de biocombustibles. El reciente documento de la ONU, Bioenergía sostenible: Un marco para la toma de decisiones, es un buen punto de referencia para analizar las implicaciones de la producción de biocombustibles en la seguridad alimentaria, biodiversidad y cambio climático.
El propósito de Biofuels Today y Ethanolexpertise.com es proporcionarte información actual y objetiva como una forma de contribuir a la educación sobre un tema tan crucial para la humanidad. Satanizar los biocombustibles o declararlos la panacea no es algo que pueda ni deba hacerse a la ligera. Al final se trata de encontrar de manera responsable el equilibrio correcto para aprovechar el potencial de todas las fuentes de energía disponibles de manera que no continuemos destruyendo el medio ambiente.
Esto, sin embargo, no es algo sencillo de lograr debido a los grandes intereses de los grupos económicos detrás de la producción de energía. Es por eso que el papel que juegan los gobiernos, investigadores y ONG's en este sentido es vital para ayudar a entender las implicaciones de la producción de biocombustibles y dar los pasos correctos para alcanzar el balance que se requiere. Se trata sobre todo de objetividad y responsabilidad.
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